
Con el profesor Yamandú Sosa
Equipo Tecnico III parte.



¿Cómo se conformó el cuadro de 1950?
Fue favorecido por el desorden institucional. La múltiple e
interminable problemática derivada de la huelga de jugadores, que de varias
maneras se trasladaba a la elección del técnico, hacía que la decisión se
postergara repetidamente. Sin embargo, aún las viejas tradiciones estaban
metidas en nuestra cultura. Mientras no se elegía técnico, se mandató a un
grupo de los Campeones olímpicos y mundiales, comandados una vez más por el
gran JOSÉ NASAZZI.
En la cultura de ese
momento, elegir los jugadores todavía no era necesariamente una de las tareas
del técnico, y podía irse realizando mientras no era designado. Ellos salieron
del “lobby” y fueron por todas las canchas, aún las de la extra, buscando
jugadores. Cada uno decidía en su puesto. Fue NASAZZI, por ejemplo, que incluyó
a un zaguero joven y desconocido, recién venido de Artigas que jugaba en Cerro,
llamado Matías Gonzáles. Los otros
jugadores no lo querían, pues había “carnereado” en la durísima huelga de
jugadores y solamente una figura como la del MARISCAL, a quien nadie se atrevía
a contradecir, pudo incluirlo explicando que el error era más que nada hijo de
la juventud y de la ignorancia. De haber existido la actualmente normal
mecánica de citación de selecciones, “el León de Maracaná” no hubiese existido
jamás. De haber existido una cabeza técnica rígida y/o políticamente correcta,
ni Obdulio Varela, ni Máspoli, ni Gambetta, ni Schiaffino, jugadores
conflictivos, que habían sido cabeza de la huelga, hubiesen concurrido. Téngase
en cuenta que el húngaro Hirsch figuraba como uno de los principales
candidatos. Los jugadores, precisamente, fueron la más grande fuente de presión
para que se denominara a Juan López. “Juancito”, como ellos le decían, los
dejaba hacer lo que ellos querían y sabían. Vieja tradición uruguaya nacida en
1903 y cubierta de gloria: GANAR EN CUALQUIER CANCHA.

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