Primera División 2018
La emotividad figura destacada.
Por Juan R. Silva
Treinta y Tres 2 (
Tony Rivero a.g. y Rodrigo Segovia)
Huracán 2 ( Franco
Castillo p. x 2)
Un clásico que tuvo lo único que se le puede exigir al
futbol de Treinta y Tres ciudad…emotividad.
Porque el futbol que estamos viendo habitualmente es de muy
bajo nivel técnico y ni hablemos en lo táctico donde la mayoría de los equipos juega de forma muy
desordenada, prácticamente sin rigor en el funcionamiento, con jugadores que
parecieran que como propuesta futbolística “se juntaran para jugar”.
Porque con la bajada del Colón a favor cada uno de los
cuadros mas ganadores de nuestro medio , casi por “precipitación natural” se
acercaron al arco rival y aprovechando errores muy groseros de marcaje
convirtieron.
Siempre que uno habla o comenta sobre un gol, sea de quien
sea debe tomar el cuenta el merito de quien lo hace pero también el desmerito
de quien lo defiende, son pocas, las excepciones confirman la regla dicen los
que saben, las veces que los goles no llegan por errores de quien debe
evitarlos, esos son, en mi muy humilde saber y entender, los auténticos
golazos.
Este domingo de clásico olimareño no hubo golazos y los
ataques superaron a la defensas por falencias propias y en esto tuvo mucho que
ver el contexto, mas claramente : el jugador numero 12 de nuestro futbol
domestico, la bajada del Colón.
Y estoy sacando claramente de la discusión a la figura que
habitualmente señala el fanatismo o la ignorancia supina que hay sobre el
reglamento del juego y su interpretación, en nuestro balompié, me refiero al
arbitraje, esta vez de Galo Rivero.
Porque para mi arbitró bien Galo, hay solo una jugada que se
puede cuestionar, un presunto penal a Goldaracena en el arco de “arriba” cuando
el partido estaba 2 a
1, pero primero que a velocidad natural y en ese momento yo estoy a 100 metros y el línea
sobre todo esta a 20
metros , ventaja para el asistente y porque gente conocedora ( mucho) del
reglamento que estaba en la línea de la jugada me dice que el Gato buscó el
contacto, primero es lógico que “arbitro defienda arbitro”, es natural pero
para mi , en la discusión del tema , zaguero o lateral que en el área toma la
decisión de “cortar” esta muy proclive a errar, entonces conociendo la realidad
de nuestro futbol, creo y opino que en
una jugada de interpretación creo mas en el error del defensa que en la virtud
del delantero de “fingir” una infracción, por mas que Goldaracena sea de los mejores y
mas “vivos” delanteros de nuestro medio.
Buen arbitraje de Galo dejando jugar, no aceptando esa
doctrina que hay en nuestro futbol de “lo toca , lo toca” y “el lloringueo” de los
dos lados que cuando salimos lejos del pueblo que se quedó a dormir al lado de
un rio nunca ha ganado nada, pero que para los creyentes en que siempre son “perjudicados”
por los jueces es la “verdad revelada” y
menos estos dos equipos, que insisto en la lectura, si tienen 25 títulos en la
historia de los dos de “los mas perjudicados” por los jueces justamente no son…pero
sigan en esa “chiquita” de pedir solo faltas para “mi” y nunca ver los errores contra el otro…así estamos, se puede
ser hincha pero no mal intencionado… si solo veo las mías después no se puede
señalar a nadie con el dedo.
Igual algunos reclamos, de los dos lados, dan vergüenza ajena de tan desactualizados en
el reglamento que están, si los van a hacer por lo menos háganlo por “lo bajo”
así, no nos sonroja que “sepan tan poco y vendan tanto humo”.
Primer tiempo para el decano todo, mas firme, mas convencido
de la simpleza de su propuesta, manejando los tiempos del partido a través de
Tabaré Sosa, con un Diego Da Silva punzante que recibiendo el juego de su
equipo enloquecía a la defensa del globito , un Treinta y Tres que marcaba duro ( Maguna y Alzugaray lideres
en esa rudeza) transitaba rápidamente el medio juego , buscaba al Taba para la creación y esa pausa
que permite precisión, acicateado por la
bajada y ese “viento de cola” de saber que estaba “mejor” mas firme en las
divididas , impuso condiciones y dominó en esos primeros 45 minutos mental, territorial
y futbolísticamente el juego.
Futbolísticamente digo porque hay gente, tipos que nos han
anclado ( a nuestro futbol) 30 años en
esa dicotomía inútil, que piensan que la única forma valedera de jugar al
futbol es la de “ellos”… y lo mas grande es que después van y quieren dar cátedra,
“jugar bien al futbol” es elegir bien a que jugar de acuerdo a los condiciones
futbolisticas de tus jugadores y de acuerdo a la propuesta del otro equipo,
jugar bien es elegir bien, si yo tengo
11 talentosos puedo “jugar lindo”, pero si tengo 11 “picapiedras” tengo que “picar
piedra” .
La única verdad o la única lectura, siempre con las
excepciones que confirman la regla, que permanece en el tiempo y ni siquiera
ella es segura 100% es la del resultado.
Seguro, tenes que ser
tolerante y sobre todo “no frustrado” como persona para alcanzar esa amplitud
mental .
En un juego como este donde la pasión desborda al ser humano
es difícil, muy difícil analizar esto, despojarse de esa condición de hincha, por eso entiendo a algunos.
Primer tiempo claro para Treinta y Tres de principio a fin,
jugando mejor, aprovechando la bajada y el mejor momento en el que llegaba, con
dos goles : el primero un centro bien servido, como ante Peñarol por Da Silva
de derecha a izquierda, que encuentra al zaguero albo Rivero, preocupado por su
lucha MMA con Santiago Alzugaray , girando al revés y convirtiendo como si
fuera un delantero en red propia y cuando Treinta y Tres era un envión continuo
sobre el arco del globito un aprovechamiento de Rodrigo Segovia que partido a partido va recuperando el nivel físico que lo hizo ser hace un par de temporadas el
mejor jugador olimareño.
Segundo tiempo que pareció arrancar igual, si bien
territorialmente (por la bajada) y por el resultado Treinta y Tres se retrasa y
Huracán se adelanta, no pasaba nada hasta el penal decano .
Pero había quedado flotando en el final del primer tiempo
con Treinta y Tres lanzado y Huracán impotente ( imagen que hizo que varios se
fueran del parque) que el albo se rebelaría ante esa situación (hay una
atropellada de Rivero en un corner a Maguna, potente, viril , arriesgada ) que ya trasmitía que los jugadores del globito
no estaban dispuestos entregarse dócilmente al mejor momento coyuntural de su
rival de todas las horas…justo Rivero que se había echo el autogol y justo a
Maguna que es un pilar de la dureza albiceleste, todo un mensaje, toda una
premonición ( por eso soy un fanático del “Galimatías” te hago buscar en Google
estas palabras jajaja).
Treinta y Tres se confió en el resultado a favor y en la seguridad
de su extrema defensa, hasta aquí tenia dos goles en 3 partidos y medio , en
esa confianza y en el afloje de dos goles de ventaja cometió un par de errores muy grandes.
El penal que pone el dos a uno es torpe, de las cabinas se
vio el jalón de camiseta totalmente estirada y con un participativo Sánchez en
la línea que lo cobra sin dudar, Franco Castillo pone el 2 a 1.
Y en un centro pasado al segundo palo, Franco Castillo, con una defensa muy pasiva de
Treinta y Tres, convierte el empate.
¡¡ Ojo !! no fue un festival ese segundo tiempo de Huracán,
fue mas simplemente con la movilidad de Arnaud y Castillo, mas el
jugar por los laterales ( con la marca albiceleste muy condicionada por las
tarjetas) , el despligue talentoso y metedor de "Pepe" Puñales y fue muy importante el chico Muniz ( 16 años) y su fuerza por el lateral derecho, pero creo que la principal
explicación fue que Huracán tuvo el empuje que su tribuna pedía y sin el
condimento “épico” que le gusta al decano el equipo de Pereira se molestó con
la tribuna rival, con el arbitraje, se desconcentró y estuvo incomodo con esa ventaja
de dos a cero arriba que esta
comprobado, es ley, que es “el peor resultado”.
Empate clásico emotivo, tenso, que perjudica a los dos y que
beneficia a los que vienen en la carrera.
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