Partido Raro.
Por Juan R. Silva
Lavalleja 2 ( Pablo
Brun y Danny Viera)
Peñarol 1 ( Oscar
Muraña)
Los partidos no se merecen, se ganan o se pierden por los
goles.
Lavalleja hizo con complicidad de errores defensivos e
individuales de Peñarol los goles e importa poco si Peñarol mereció algo más.
Lo cierto es que el militar puso lo que mejor puede hacer,
dar la vida en cada pelota, ser ordenado atrás afirmado en Noble y Brun, con un
Enzo Taño que sobre todo en el segundo tiempo tuvo un rendimiento superlativo,
con esa “rara” posición del Gato Larronda de half izquierdo como en las
selecciones del “Macaco” Ubilla, haciéndole un cambio de idea radical entre el
primer y segundo tiempo al medio juego porque resistió al principio con Praiz y Alvarito Machado y en la segunda parte
puso al Gabi Cotto y a Jon Hernández que marcan menos pero que tienen mas
criterio a la hora de jugar.
La contundencia del militar para aprovechar los errores
rivales también fue otro punto a favor si bien en le primer gol Pablo Brun tuvo
fortuna el segundo gol también tuvo el oportunismo de Danny Viera, es decir
Lavalleja dentro de lo que tiene hizo las cosas podríamos decir que bien,
porque es cierto también que tanto Silvera como Pérez fueron figuras en la meta
del tricolor.
Pero debo decir que tampoco Lavalleja fue un ballet, tuvo
mucha imprecisión a la hora de tener la pelota, no fue punzante en ataque pese
alas ganas de Viera y de Valdivieso porque la pelota llegaba siempre sucia y
para pelearla en el cuerpo a cuerpo antes defensas que estaban parados de
frente.
Y sobre todo es muy limitado del equipo militar a la hora de
tener el balón con criterio casi siempre sucumbe a la tentación de la facilidad
de tirar un pelotazo fuerte y para arriba haciendo que tenga que defender todo
el tiempo casi.
Pero Peñarol que, primer detalle importante, intento jugar
mas “a los pases”, con mas volumen de juego, con mas confianza en la salida
sobre todo tuvo una tarde bastante aciaga en lo que se refiere a rendimientos
individuales.
Es clarísimo que no estaba “cómodo” Peñarol con la situación,
el cambio de Stopira (un técnico que “reacciona”) a Marcelo Ferreira (un técnico
que “propone”) le genera una confusión y una incomodidad a los jugadores aurinegros,
quienes propiciaron con su decisión, así lo dicen todos los actores, el
alejamiento de Raúl Santana.
Porque esto significa el triunfo de una de las líneas de
juego que el año pasado convivieron y que muchas veces fueron la causa de las
dudas del equipo en algunos resultados adversos.
En este partido además y lo reitero el azar no estaba del
lado carbonero y ya en ese primer tiempo con un gol de espalda de Pablo Brun
aunque primaba en el tramite Peñarol no mostraba coherencia entre las líneas y
sobre todo en la forma. Cada quien quería “inventar” una forma.
Peor cuando pese a la temprana en el segundo tiempo, expulsión
de “Fede” Praiz, el Danny Viera aprovecha errores en el fondo aurinegro y pone
el 2 a 0,
la ventaja era importante.
Siempre una pierna, un cuerpo, un cierre militar que
ciertamente estaba en su salsa, defendiendo a pura intensidad física y con
superioridad numérica en espacios chicos.
Porque ahí a fuerza es muy difícil ganarle a Lavalleja “en el Parque el que gana los trancazos gana
el partido.
Pese a que en el único cambio vertical a “la pasada” Muraña
entrando por derecha decreta el 1 / 2 Peñarol
insistía en la habilidad de Nico Gutiérrez pero reitero también es difícil, lo se, cuando hay tanto trafico en
los últimos 16, 50 y el azar no quiere nada con vos.
Así con algún tiro en el horizontal, alguna atajada de Pérez,
algún cierre “in extremis” de los defensas, con un Peñarol desesperado por
empatar el final del partido encontró a los dirigidos por Ferreira hechos un
manojo de nervios que su tribuna pese a apoyar solo apuraba mas.
No hay merecimientos en el futbol, Lavalleja hizo lo suyo
Peñarol no pudo concretar su dominio y queda lejos en la tabla ya depende, en
este torneo, de otros resultados.
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