miércoles, 8 de febrero de 2017

Copa Nacional de Selecciones
Mayores.


Otro juego.

Por Juan R. Silva.

Segunda Fase

04-02-17 Treinta y Tres Capital 3-3 Canelones Interior
           (Nicolás Gutiérrez 29, Jorge Alzueta 39, Martín Ávila 64)(Andrés Colman 3, Sebastián Díaz 28, Cristian Tzitzios 81)
           (Obs.: El partido estuvo suspendido por tormenta eléctrica durante el transcurso del primer tiempo)
08-02-17 Canelones Interior - Treinta y Tres Capital

El contexto es importantísimo en un partido de futbol, si es como el que se dió este sábado pasado en el estadio municipal de Treinta y Tres puede incidir radicalmente en el  resultado, porque fue tan importante la cantidad de agua, viento y tormenta eléctrica que se abatió sobre la ciudad y durante gran parte del partido que hizo imposible que se jugara realmente al futbol.
Todo tolerado y promovido por el arbitro arachán Bica que en mi entender careció totalmente de sentido común y que solo suspendió durante 5 minutos el encuentro luego que un rayo cayera en las instalaciones de estadio municipal en un despropósito solo explicable por la idea de que es mas importante cumplir con las reglas y con los calendarios que la vida humana, porque debo decir que el sábado 4 de febrero del 2017 en el partido de futbol entre Treinta y Tres y Canelones Interior en un Organización de futbol totalmente amateur cuando se debió prevenir cualquier contingencia en medio de una tormenta eléctrica, porque el rayo que cayó sobre el estadio le pudo dar a cualquiera y la enorme cantidad de agua que hacia que la pelota no corriera en determinado momento sobre el piso totalmente anegado del fied pudo provocar una lesión de entidad,   todo esto alentado por un resultado deportivo, fue una de las inconciencias masivas mas entupidas que he presenciado y participado en mi vida, el sábado no se podía haber jugado porque corría riesgo el físico y en determinado momento la vida humana de los asistentes, jugadores , técnicos y de los mismos árbitros…y se jugó.
La tormenta comenzó cuando empezó justamente el partido de mayores, pero ya amenazaba en el de juveniles por lo que nuestro estadio, que no tiene sistema de desagüe, el piso es  simplemente una capa de greda empastada importante sobre “la loza” del lugar donde se encuentra, es decir que el agua cae y se deposita  y se va escurriendo naturalmente hacia el costado y no drena, porque no hay drenado de ningún tipo, nuestro estadio quedo prontamente anegado, con zonas donde los charcos de agua  literalmente impedían correr y botar la pelota, todo esto lo analizó el arbitro y pese a que reitero en muchas zonas del campo el balón no corría decidió que se jugara.
Un contexto así empareja todo, porque no era futbol era Waterpolo en determinado momento, los jugadores se afirmaban para pegarle fuerte y la pelota se quedaba en el agua encharcada y con esa dificultad, que no solo no es habitual sino que hace que cualquier gesto técnico sea imposible, Colman el delantero visitante convierte, con ayuda de la cancha que le cambia totalmente la trayectoria y la velocidad de balón al arquero rojo Acosta, el primer gol.
Con un Treinta y Tres enceguecido, nuestros jugadores nunca juegan cuando llueve, por el resultado, por las condiciones climáticas y por la incomodidad de resolver una situación a la que no están habituados, cargando como podían sobre el arco rival y apenas hilvanando algo parecido a un juego asociado con García de bastonero sobre la media hora de juego, en el pináculo de la tormenta, cuando el arbitro decide “in extremis” repito, cayó un rayo en el estadio Municipal, suspender el partido y enseguida , 5 minutos después lo reanuda, en una pelota aérea ( no había otra forma) el zaguero Díaz con un golpe de cabeza espectacular, a la salida de un corner y con un frentazo bárbaro pone el 2 a 0.
 Nadie puede decir que era justo o injusto sino se podía jugar, Treinta y Tres comprendiendo como jugar, sabiendo que ese resultado lo dejaba  afuera ya de la serie y espueleado por su vergüenza deportiva, se adelanta,  toma riesgos y  con tantos de Nicolás Gutiérrez y Jorge Alzueta, iguales los dos, centros frontales no puede alejar el peligro la defensa amarilla y aprovechando esa dificultad los jugadores rojos llegando mucho mas motivados, siempre hacer un gol es mucho mas motivante que evitarlo, convierten el empate en una ráfaga de gol, fuerza, coraje y lluvia  de 6 o 7 minutos.
2 a 2 y solo les quedó a los dos equipos esperar que llegara el intermedio.
No intento yo  ni siquiera explicar lo que pasó futbolísticamente, se que es imposible y aunque los futboleros presentes para describir su irracionalidad disfracen con términos  “lindos”  la inconciencia de todos nosotros, debemos de saber que fue muy riesgoso lo de ese primer tiempo para los jugadores y los árbitros sobre todo, expuestos a una tormenta de ese calibre sin resguardo alguno, una tontera.
Luego del intervalo bajó claramente la intensidad, el agua naturalmente empezó a filtrarse en el piso del estadio y con este ya quedando en malas condiciones el segundo tiempo fue “mas normal”, con respecto a esto solo un concepto, lo cuidaron  ( al estadio) todo el año para “los visitantes  y el Campeonato Nacional”( todos sabemos que “lo cuidan” porque al no tener desagüe cualquier lluvia lo deja inútil, pero bueno ponele que es para “los visitantes” , en una excusa mas entupida que lógica porque los que pagamos impuestos somos nosotros o sea que es nuestro y no lo podemos usar y nos lo dicen en la cara además ) lo cuidaron tanto…y en 45 minutos quedo imposible.
Fue “mas norma” y dentro de esa normalidad vimos algo de futbol …futbol, porque adelantándose en la cancha Treinta y Tres ganó todos los rebotes del medio campo y acorraló, el resultado lo obligaba, la localita mas bien a buscar e partido y Canelones erradamente se recostó en sus últimos metro para buscar vía Gonzáles, un volante paraguayo que se ve que juega bien, aun porque con el estado  la cancha en contra mostró algún atributo técnico, el contragolpe, un error, la idea de trasladar de la forma que sea el balón por mas de 5 o 10 metros era una utopía , siempre el rival te lo llevaba, entonces el equipo que se plantara mas cerca del área rival era el que tenia mas posibilidades de convertir.
Martín Ávila en total estado de gracia en este campeonato, tiene 6 goles convertidos en 6 partidos, luego de una gran asistencia de Perdomo, otra vez el mejor jugador rojo, Martín decía con gran definición cruzada anota el 3 a 2 y el delirio de los hinchas ocales, que veían como su equipo daba vuelta un resultado adverso en una situación nada habitual para la Roja de Olimar, el partido y el contexto no eran habituales.
Pero es en esos minutos finales es cuando aparece otra vez nuestra “candidez”, nuestra “ingenuidad” producto de que jugar así en nuestra Liga y en una instancia decisiva no es habitual hoy en nuestro futbol ( que te cobren 5 foul seguidos en contra y te flechen la cancha no cobrando las mismas jugadas a tu favor, necesita una “respuesta” dirigencia y futbolistica que nosotros no tenemos eso es claro)
 Treinta y Tres hizo algunos cambios, la salida de Ávila extenuado totalmente a los 70 minutos dice cosas sobre todo en la parte física , para conservar el resultado y cometió el mismo error de Canelones, quiso defender cerca de su arco, por cantidad de jugadores y el ingreso del grandote y  potente Tzitzios revolucionó el ataque visitante.
Los rojos  quisieron jugar como si la cancha estuviera normal y cambiar ataque por ataque, se metieron solito en su área y allí el potente delantero amarillo, ingresado “fresquito” además desequilibró empatando finamente con fuerte tiro una jugada muy parecida a nuestro primeros dos goles.
3 a 3 , un contexto de las características del sábado pasado empareja todo, puede pasar cualquier cosa pero si lo miramos finamente en nuestro entender favoreció a los rojos el empate , no olvidarse que llegábamos terceros en la serie, sin jugar bien , con problemas de alineación ( 3 jugadores mas abandonaron la selección) ante un primero en su serie cómodo, invicto y con un solo gol en contra , que de visita le hizo 5 goles al poderoso Minas, que tiene otra estructura como Liga ( claramente mas poderosa , con 32 cuadros , 16 en primera) otra estructura como selección con muchos dirigentes en la vuelta con mas recursos ( jugadores con otra motivación por ejemplo)   e infraestructura, entonces con ese panorama previó el potencial de ellos se equiparó con nuestro coraje, nuestras ganas y sobre todo nuestra localía,  no podemos decir futbol porque no se podía jugar en el campo del estadio el sábado hay que ser honestos.
Por supuesto que una victoria hubiera sido mejor, pero en el balance y la perspectiva Treinta y Tres esta a 90 minutos de pasar a segunda fase y aunque tenga menos probabilidades que su rival, que será local ahora con todo lo que eso conlleva solo perdieron dos puntos ellos en Pando con suplentes ante Casupá , esto es futbol y el tiempo juega ahora a nuestro favor, por supuesto que haber recibido 3 goles de vista es un detalle importante a favor de los de Canelones Interior pero insisto en como llegaban uno y otro, ahora son solo 90 minutos y Treinta y Tres Capital va a ir a hacer lo que mejor sabe y lo que mas le gusta…jugar de “Punto”, con todo en contra.