Apertura 2017
Se cayo la estantería!!!!! .
Por Juan R. Silva.
Huracán 1 (Dario Vera)
Treinta y Tres 2 (Tabaré Sosa x 2)
Me asquean los lugares comunes en el futbol y si bien vivo
de ellos, trato de evitarlos permanentemente, me parece que esas frases
repetidas ante el grabador e incorporadas a la cultura del futbol son solamente
manifestaciones de una hipocresía y
sobre todo formas de salir del paso cuando no se sabe que decir.
Por tanto me enoja y me molesta “Clásicos son clásicos” como
forma de comunicar que “son partidos distintos” porque hay una connotación anímica
y contextual difícil de definir que
seguramente incidirá en el partido porque siempre en Treinta y Tres, donde no
hay una cultura futbolística de ganar como un valor, se prefiere ir de “punto a
un partido.
Entonces como forma de “no tomar riesgos y quedar regalados”
aunque todos sabían que había una manifiesta superioridad en números,
resultados y preparación los de Huracán tiraban ese “chiche” y los de Treinta y Tres lo usaban como motivación
extra, porque sabían dentro suyo que en este momento era su más fuerte arma, lo
mental.
Y les resulto, con el
trascurrir del partido y con la ventaja adquirida, dos goles antes de terminar
el primer tiempo cuando los albicelestes tuvieron el jugador numero 12 del
futbol olimareño, la bajada del Colón , a favor, esa connotación emocional,
casi cabalística fue incidiendo en los rendimientos individuales y sobre todo
colectivos.
Porque en el primer tiempo Huracán jugando a lo que juega
fue superior a Treinta y Tres, los goles fueron primero carencias técnicas
individuales de los defensas albos demasiado grandes como para que el talentoso
Tabaré Sosa no las aprovechara, pero sobre todo un gran premio al esfuerzo y la
voluntad de lucha de los dirigidos transitoriamente por el maestro Segovia.
Un partido que Treinta y Tres lo metió en ese devenir de lucha,
de roce y de pierna fuerte y que Huracán no pudo sustraer de eso, hay
determinadas condicionantes que uno debe aprovechar y el equipo albiceleste,
insisto que hoy es menos en resultados y funcionamiento que su rival, pero al
que se le fue dando justamente un contexto muy favorable en lo emocional, en lo
técnico y sobre todo en lo táctico.
Porque Huracán creyó en su idea todo ese primer tiempo,
siguió jugando horizontal, tocando , entrando y saliendo su delanteros y
generando juego sin preocupar mucho al ultimo sector albiceleste que cuando fue
apurado mostró carencias pero que solucionaba todo con , reitero su disposición
a la lucha.
Huracán como ante Yerbalense dispuso en esa primer aparte
alguna ocasión clara pero le faltó “pegada” porque el buen partido de Kevin
Saulle en el armado, el baja a asociarse con el toqueteo albo, no era premiado
en las áreas, porque siempre hace uno o dos pases de mas el equipo de Vera, es
claro que son demasiados jugadores de la misma características y muchas veces
como esta “mas es menos”.
La definición
tribunera de que “el día que Huracán haga un gol va a ser un golazo” es un lugar común que explica muchas cosas.
Ante esto, esta
superioridad óptica, que toma todo un riesgo, porque construir siempre implica
riesgos, lo de Treinta y Tres era muy práctico, básicamente practico, defender
por pasividad, salida rápida por Tabaré Sosa y la velocidad del vergarense
Ávila para aprovechar la lentitud manifiesta de la zaga de Huracán.
Un desborde de “Rrena” Rojas por derecha y su centro atrás
que realmente no implicaba mucho peligro genera una barrida errada de la zaga
alba y el penal claro porque el brazo que es donde da el balón “agranda el
volumen” en el corte del centro atrás, definición clara del Taba 1 a 0.
Huracán siguió
creyendo, con el circuito de su medio juego con Simón y su tenencia, debe haber
tenido el 80% del primer el balón
Huracán, llegó una vez claramente a la línea de fondo y el centro atrás, que
era gol por todos lados fue desviado por Bautista en providencial cierre.
Al no haber cambio de
ritmo, al no haber tiro de media
distancia, el achique del espacio de la masividad defensiva decana convirtió la tenencia alba
en “fulbito” y ahí hay merito del albi celeste y des merito en la resolución técnico / táctica de un problema
de los del globito.
Con el agregado que sobre el final de la primera etapa,
Tabaré Sosa asistido por Jairo Cosio,
conduce una contra y con una habilitación “Riquelmeana” (su
especialidad) deja a Ávila cara a cara con Vicentino que evita una chancee
clara de gol sin intención de jugar la pelota, cosa que si es vista así por
Taño (el ve a Vicentino intentando jugar el balón imagino y por eso saca la
amarilla) y el penal es claro también, lo que la barra erró en la tribuna es
que ya “no puede haber doble castigo por una falta”.
El segundo tiempo mostró a un Cristian Larrosa muy solidó,
vencido por el penal bien decretado también por Taño que le pateó Darío Vera y
que prontamente puso a los del globito en partido y después una serie de
errores de los de Vera que llevaron al partido a ese estado emocional del que
hablo mas arriba.
Porque no eligió bien los cambios, no tenía mucho mas
opciones tampoco hay que decir en su defensa, Vera.
La salida de Henry Vaz fue trascendente y no por el ingreso
Alejandro Vera, que jugó bien sino porque el único jugador de Huracán que no
era referenciado por los decanos cuando cambiaba de ritmo y sorprendía llegando
era “Tito” Puñales y el hombre que mejor, aun con alguna imprecisión puntual lo
encuentra es justamente Henry.
Alejandro Vera tiene otra característica y pensé yo que la
idea era lanzar a Darío Vera mas arriba para hacer pesar cu pegada cerca del
área rival, un par de piques peligrosísimos de Ávila hicieron que Darío se
quedara a controlarlo y la única opción que tenia entonces Huracán, ante el
transito que hacia en los últimos 30 metros defensivos albicelestes, era generar
un tiro libre y a esos e jugo en los últimos minutos el globito.
Hoy con el diario del
lunes podemos decir que eligió mal los pateadores, porque teniendo tantos
jugadores rivales frente al balón es opinable, déjenme decirlo que las 3
ocasiones que tuvo en los últimos 10 minutos Huracán pedían disparos fuertes y
no colocados …Darío Vera, tal cual en la eliminación acá contra Progreso por la Copa no pateo ninguno de esas
oportunidades y si bien hubo merito indudable de Yoni Larrosa en alguna
contención me gustaría preguntale al arquero albi celeste quien de todos los
pegadores excelentes que tiene Huracán lo preocupaba mas, intuyo, presumo, se
que sin dudas Darío.
Y eso es una mala elección, eso también es jugar bien o mal,
reitero con el diario del lunes lo se lo tengo claro (nadie perdió un partido
sentado en la tribuna), pero de esos aciertos y de esos errores es que se
definen los partidos… (FRASE HECHA SI LAS HAY).
Los cambios en el
decano le dieron aire, sobre todo el de Yari Silvera, que con su experiencia metió
con su indudable calidad la pelota bajo la suela y logró que Treinta y Tres no
defendiera más continuamente cerca de
sus 16 con 50 y eso fue un respiro para toda la entusiasta y expeditiva defensa
del decano.
Huracán no pudo no
tiene como tampoco forzar espacios por velocidad y solo pudo poner a Treinta y
Tres de costado en pelotas quietas donde sus defensas referenciaban a los albos
que eran mas grandes pero que no podían imponer ese poderío, (solo en el primer
tiempo Vera ganó una aérea que fue anulada por offside).
Y el partido se fue entre la impotencia emotiva de Huracán y
el entusiasmo de la actitud decana que
sabia que “salvaba el año” con este triunfo porque aunque el empate de San
Lorenzo y el Coya lo sigue hundiendo en el ultimo puesto de la tabla, la concepción de “perjudicar” al globito en
su lucha por el titulo (que al otro dia Yerbalense reviviría) era mas poderosa para su hinchada …”Clásicos
son clásicos”…”el que viene mal gana” …”a equipos con esta historia vos tenes
que matarlo de entrada”…son lugares comunes que “colorean” lo que paso esa
tarde de sábado en el Parque…¡¡¡ se cayo
la estantería !!!.
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